Como cualquier incorporación de tecnología, elegir una herramienta de BI implica evaluar necesidades, ventajas, reputación del proveedor, comunidad de usuarios, costos, escalabilidad e integración con otros sistemas. Pero lo primero es tener claro para qué la queremos.
Necesidades posibles
- BI pasivo: automatizar la preparación y el envío periódico de reportes.
- Reuniones de análisis: ir de lo general a lo particular en el momento. Si las ventas cayeron un 10%, ver qué producto, vendedor, cliente o zona lo explica.
- Presentaciones interactivas conectadas a los datos de origen.
- BI proactivo: alertas cuando un indicador cambia y acciones automáticas en otros sistemas.
- Uso avanzado: combinar BI con inteligencia artificial y aprendizaje automático para anticipar tendencias.
Qué mirar en la herramienta
Que se conecte de forma natural con los orígenes de datos y que responda en pocos clics preguntas concretas: clientes que no compraron en un período, vendedores que no vendieron un producto o zonas sin ventas de una línea.
Nota publicada originalmente en el sitio de GEI Consultora (agosto de 2024).